Plan Estratégico

La Universidad ha se ser capaz de encontrar respuestas a las transformaciones sociales como consecuencias de las crisis y cambios en la sociedad, tanto al crecimiento y la diversificación de su propia estructura como a su gestión, a la necesidad de proyección internacional o a la generación, extensión y promoción del pensamiento y del conocimiento científico. En la medida en que sea eficaz en este proceso de generación de conocimiento, también de aprendizaje, mayor será el desarrollo de la inteligencia colectiva y, en consecuencia, su éxito. En definitiva, la Universidad debe ser un agente activo que adquiera un protagonismo principal para hacer frente a esos retos en la búsqueda de una sociedad más inteligente, más justa, más equilibrada, más sostenible, más social e igualitaria.

Por lo tanto, si se quiere una Universidad mejor se deben apoyar determinadas acciones y evitar otras, en definitiva, se debe planificar. La planificación estratégica es un proceso de dirección cuyo fin último es compatibilizar a la organización con su entorno, de manera que esta alcance el éxito cumpliendo la misión corporativa encomendada por la sociedad. La clave del ejercicio estratégico no es la planificación en sí misma, sino más bien el ejercicio de reflexión acerca de lo que la institución es y quiere ser y la fijación de objetivos, acciones y metas a alcanzar. El instrumento en el que se materializa la aplicación del pensamiento estratégico a la Universidad es el Plan Estratégico.

Este ejercicio de planificación va a permitir a la institución adoptar iniciativas y tomar decisiones más allá del corto plazo, mirando al futuro de cara a afrontar los retos y desafíos de la sociedad del conocimiento y del nuevo modelo económico y social al que nos dirigimos.